Presentación de la Encíclica Laudato Si’ del Papa Francisco

Personas entendidas en temas sociales, medioambientales y del Derecho participaron en una mesa redonda el jueves, día 25 de junio, organizada por el Departamento de Medios de Comunicación Social del Arzobispado y moderada por el Dr. F. Xavier Rius, catedrático en la Universidad Rovira i Virgili. El acto contó con la asistencia del Sr. Arzobispo, Mons. Jaume Pujol y una gran afluencia de público.

Seguidamente de la presentación del acto por parte del jefe del Departamento de Medios de Comunicación del Arzobispado, Dídac Bertran, se inició la mesa redonda con las aportaciones del delegado diocesano de pastoral social del Arzobispado, Mn. Santiago Soro; el prior de Poblet, Fr. Lucas Torcal y el Dr. Antoni Pigrau, catedrático de derecho internacional público y Director del Centro de Estudios de Derecho Ambiental de Tarragona.

Mn. Santiago Soro, el cual hizo un recorrido a través de los seis capítulos en que se estructura la Encíclica, destacó que en las primeras páginas es donde podemos encontrar las ideas generales. «El Papa Francisco nos recuerda que no somos propietarios sino administradores por lo tanto, un crimen contra la Naturaleza es un crimen contra nosotros mismos. Mn. Soro afirmó que «no nos confesamos mucho de los pecados sociales», es por eso que necesitamos una conversión para ver que toda actividad humana es un acto moral.

Por su parte, el prior de Poblet, que es licenciado en Física, explicaba que con Carta encíclica se ve claramente el papel que tiene la religión en la ecología. En palabras de Juan Pablo II, el Papa Francisco nos urge a una conversión ecológica. «Sin el encuentro con Cristo, sin fijar los ojos en el Señor será difícil poner en marcha actuaciones para mejorar el medio natural. La gestión de los recursos no puede ir desligada de la dimensión contemplativa. Fray Lucas Torcal explicó que la invitación que hace el Papa es urgente y no nace de ninguna moda político, no es ninguna estrategia. «La urgencia de la conversión es real porque el clamor de la Tierra es muy grande. Hemos recibido un mundo enfermo que está en nuestras manos », dijo.

Desde la vertiente del Derecho internacional, el Dr. Antoni Pigrau calificó la Encíclica de «valiente y radical» ya que adopta una posición bien alejada de la que defienden muchos estados. «En este caso la Encíclica tiene una proyección importante, más allá de la Iglesia Católica», remarcó.

El Dr. Pigrau destacó los cuatro aspectos de la Encíclica que más le habían llamado la atención «como la unión entre crisis social y ambiental, la utilización de conceptos y principios alternativos, que han surgido de los movimientos sociales, como son el» deuda ecológica, la justicia ambiental o el decrecimiento «, la necesidad de un replanteamiento radical cuando se habla de ecología integral; y finalmente, la defensa del papel de la sociedad civil como reconocimiento y esperanza. »Pigrau compartió su anhelo de que esta Encíclica tenga la proyección social e internacional que se merece.