Conferència sobre els 700 anys del Concili de Tarragona que va declarar la innocència dels templers catalans

El director del Archivo Nacional de Cataluña, el Dr. Josep Maria Sans Travé, pronunció una conferencia en la sala de actos del Centro Tarraconense El Seminario sobre la historia de la orden de los templarios, su persecución y la sentencia final, hace 700 años, que declaraba la inocencia de los templarios catalanes. Esta conferencia fue el primer acto retransmitido en directo por el canal de televisión por Internet del Arzobispado.

El acto, presidido por el vicario general de la archidiócesis, Mn. Joaquim Fortuny, se inició con la presentación del conferenciante por parte de Mn. Manuel M. Fuentes, director del Archivo Histórico Archidiócesis del Arzobispado de Tarragona. Hijo de Solivella, el Dr. Sans Travé, se formó en la Universidad de Barcelona y Bolonia, es miembro académico de la Real Academia de Buenas Letras de Barcelona y de la Real Academia de Doctores, además de ser el autor de varios libros.

«El 4 de noviembre de 1312, el canónigo barcelonés Arnau Cescomes-que luego fue arzobispo de Tarragona (1334-1346) – leía en la capilla del Corpus Christi del claustro de la catedral, la sentencia exculpaba los templarios catalanes de las acusaciones y cargos que les habían imputado. Y con este acto institucional nos unimos a los diversos actos que se están realizando en todos los países europeos en la memoria de los templarios», destacó el Dr. Sans Travé al inicio de su exposición

Un orden perseguido

La orden del Temple nació en la época medieval después de la primera cruzada en el siglo XI para ayudar a los peregrinos en su traslado desde los puertos de la costa de Palestina en el interior del territorio, donde se encontraban los lugares sacralizados por la presencia de Jesucristo. Buscando la aprobación de la orden por la Iglesia universal fue el año 1129 cuando el papa convocó un concilio en Troyes. Aprobación que 183 años más tarde, en noviembre de 1312, se vería puesta en entredicho con acusaciones que afectaban la fe, el dogma, la moral y las buenas costumbres.

En todo este proceso de persecución el director del Archivo Nacional de Cataluña destacó que a diferencia de otros países europeos como Francia donde fueron interrogados mediante la aplicación de tormentos, la Iglesia catalana se caracterizó por la gran fineza jurídica y benevolencia a la hora de tratar el asunto de los templarios. Entonces fue cuando el papa para evitar que el ejemplo de Francia fuera seguido a otros reinos europeos, intentó recuperar el protagonismo, ya través de la bula Pastoralis preeminentiae, en 1307, mandaba la detención de todos los templarios de la Cristiandad, todo encomendando esta actuación a los respectivos príncipes, con el objetivo de que fueran interrogados por unas comisiones que crearía en cada provincia eclesiástica.

«Para tratar el asunto de los templarios»-explicó-«se celebraron en Tarragona cuatro concilios: el año 1308, otro en septiembre de 1310, un tercer en febrero y marzo de 1311 y el último a finales de octubre y principios de noviembre de 1312. En todas estas asambleas se tomaron disposiciones favorables a los frailes detenidos.»

En Cataluña, el orden del templo tuvo presencia durante 176 años durante los cuales dio gran apoyo a las instituciones catalanas.